miércoles, 12 de mayo de 2010

CLIMA ÉTICO Y GOBERNANZA CORPORATIVA

Por Cándido Mercedes

Sólo las acciones definen al ser humano y son ellas las que determinan su existencia en el tiempo. Clima Ético se refiere a los procesos por los cuales se evalúan y se toman decisiones con base en lo correcto y lo incorrecto. El Clima Ético determina la manera en que interaccionan los individuos en las organizaciones.
Esta multiplicidad de interacciones de los individuos en el seno de las organizaciones, deriva el tipo de ambiente y de comportamiento en el trabajo. El Clima Ético influirá en el comportamiento nutritivo y tóxico de las personas; dificultando y/o neutralizando la necesaria armonía y empatía en el seno de las mismas, la cual genera a su vez poca productividad, poca confianza, poca lealtad y poco compromiso.
El Clima Ético positivo forma una dinámica sinérgica que propicia de manera significativa la inteligencia social, definida ésta como la capacidad de entender y llevarse bien con los demás, congeniar con los demás y conseguir la cooperación de los distintos actores en la organización, de la empresa o de la sociedad.
La falta de un Clima Ético positivo constituye el cemento primordial para generar los comportamientos tóxicos que es lo que provoca que los demás se sientan devaluados, intimidados, degradados, frustrados, inadecuados; todo ello contribuyendo a un clima poco profesional, a un clima de desarmonía, de desazón, que trae como corolario la baja competitividad, eficiencia, eficacia, creatividad e innovación de las personas y provoca enfermedades.
Un Clima Ético positivo aumenta la competitividad, enriquece a las organizaciones y a la sociedad, pues el juego limpio con los distintos actores, internos y externos, coadyuva a fomentar un círculo virtuoso: mejor relación, más confianza, más compromiso, más identidad.
El Clima Ético genera la verdadera y sana integración, la cohesión social y el bienestar, trayendo consigo de manera medular un mejor y mayor desempeño económico. La calidad ética y con ella el clima ético positivo repercute a su vez en la transparencia y la confianza.
Amartya Sen señaló que "los valores éticos de sectores claves de una sociedad (empresarios y profesionales) forman parte de sus activos productivos si son positivos, o, de sus pasivos, si son negativos".
El Clima Ético, como elemento cardinal hacia las metas, como un carácter distintivo, fundamental, sustancial y legitimador de las reglas, normas y valores de la organización, asumidos a plenitud, nos conduce a la institucionalización y a la forjación de una cultura fuerte que va desarticulando y rupturando el autoritarismo que caracteriza a la sociedad dominicana, en todo aquel que tiene un determinado tipo de poder.
Los valores humanos que propicia el clima ético permea las necesarias conexiones institucionales, todo lo cual nos ayuda a la efectividad en las acciones de los individuos en el seno de la empresa. Valores nucleares como la Responsabilidad, Solidaridad, Integridad, Transparencia, Honestidad, Respeto y Competencia Justa, crean un sentido intenso de propósito e impiden de manera denodada los atajos éticos.
Se trata de una nueva socialización, que se comprenda que lo correcto es correcto aunque nadie lo esté haciendo y que, lo incorrecto es incorrecto aunque todo el mundo lo esté haciendo. Es el nuevo paradigma del comportamiento nutritivo, donde la gente se sienta valorada, apreciada, querida, respetada y nunca engañada, allí donde las palabras sigan a las acciones y las acciones sigan a las palabras.
Una empresa con una cultura organizacional positiva se relaciona con los gobiernos:
• Cumpliendo sus obligaciones fiscales.
• No contribuye a la corrupción.
• Exige resultados.
• Vigila y reclama el buen uso de los impuestos.
• Es propositiva, con exigencias y determinación.
• Cumple con las leyes.
• Exige eficiencia en la gestión de gobierno.
• Participa en las modificaciones de las leyes que generan el desarrollo y el crecimiento del país.
• Apela siempre a los intereses corporativos y de la sociedad, en una combinación sensible.
• Cuando se compromete, sabe que compromete su imagen, su vida, su familia, su todo.

Una organización éticamente positiva es la que contribuye en mejor y mayor medida al enriquecimiento humano de sus miembros, de las personas implicadas en el logro de su misión. La organización no es buena o mala en sí misma, sino sus miembros, sus fines o los medios que se emplean para conseguir sus objetivos. En una organización éticamente enferma pueden trabajar personas excelentes y es la presión de conductas menos éticas la que enferma la misma y la lleva por caminos tortuosos y mal transitados. Hoy sabemos que la calidad ética, a través de un clima ético positivo, más la competencia, nos conduce a la excelencia de manera permanente y sostenible.

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